LUA en Bruselas: Together in Action 2026 y el impulso europeo para una adaptación transformadora

Bruselas acogió el encuentro anual del Pacto Europeo por el Clima «Together in Action 2026″, una cita que reunió a embajadoras y embajadores de toda Europa, instituciones y organizaciones sociales para compartir experiencias, herramientas y alianzas en un momento crítico para la acción climática. En esta edición, LUA – Living Urban Adaptation tuvo una presencia especialmente activa: sus tres cofundadores, Juan Medina Cobo, José Segarra Murriá y Elena López-Gunn. Participaron en distintas sesiones del programa, reforzando el posicionamiento de LUA como iniciativa europea orientada a una adaptación urbana transformadora y a la mitigación de emisiones desde lo local.

La aportación de LUA se construye desde la complementariedad de perfiles y funciones. Por un lado, la experiencia en estrategia y acción urbana permite traducir la adaptación a carteras de proyectos, planificación y gobernanza municipal. Por otro, la dimensión de gobernanza y activación comunitaria subraya la importancia de la cultura del riesgo, la comunicación y la respuesta colectiva ante impactos crecientes. Y, finalmente, el puente entre evidencia científica y políticas públicas aporta visión europea y capacidad de convertir conocimiento en decisiones y capacidades reales. Ese enfoque integrado -ciencia, gobernanza y acción urbana- es hoy una condición indispensable para acelerar la preparación de las ciudades europeas frente a eventos extremos cada vez más frecuentes e intensos.

El hito central del encuentro para LUA se produjo el miércoles 25 de marzo, con la sesión “Designing resilient futures: Overcoming flood adaptation challenges in Europe”, un espacio de alto nivel centrado en la adaptación a inundaciones a partir del caso València 2024. La sesión abordó la resiliencia post-DANA como un aprendizaje europeo urgente: cómo convertir un desastre en una oportunidad de transformación estructural de la seguridad urbana, la continuidad de servicios esenciales y la reducción de vulnerabilidades. En la mesa participaron Elena López-Gunn, José Segarra Murriá, Carmen Marqués Ruiz, Celsa Monrós Barahona y Juan Medina Cobo, con la moderación de Ignacio Chanzá Bango.

En este marco, la intervención vinculada a LUA puso el foco en la resiliencia post-DANA a partir del trabajo coordinado con municipios de l’Horta Sud, y de forma destacada con Paiporta. La idea central compartida fue que la reconstrucción no puede limitarse a reparar daños: debe estructurarse como una Agenda Urbana de Reconstrucción, capaz de transformar lo ocurrido en decisiones de planificación, inversión y gobernanza con visión de largo plazo. Este enfoque conecta con retos que hoy comparten muchas ciudades europeas: garantizar accesos y movilidad en escenarios de emergencia, reforzar infraestructuras críticas, incorporar soluciones basadas en la naturaleza e infraestructura verde-azul, mejorar la preparación institucional y atender con prioridad a los colectivos más vulnerables.

La actividad de LUA en Bruselas no se concentró únicamente en esta sesión. El mismo 25 de marzo (09:00–10:30), Elena López-Gunn y José Segarra Murriá participaron en “Citizens at the heart of climate preparedness and resilience: Preparing together for the climate of the future”, una conversación centrada en el papel de la ciudadanía y las comunidades en la preparación climática y la resiliencia. La sesión reforzó un mensaje clave: la adaptación no es solo infraestructura; depende también de cultura del riesgo, corresponsabilidad, redes sociales y comunicación eficaz, especialmente en territorios que ya han experimentado impactos extremos.

Además, en el Community Day del 23 de marzo, José Segarra Murriá intervino como ponente en “Art for the planet: Spotlighting climate action through creativity”, una sesión que puso en valor el papel de la creatividad como herramienta para comunicar, movilizar y sostener el compromiso climático. En un contexto de adaptación, esta dimensión resulta especialmente relevante: construir resiliencia también significa fortalecer confianza social, narrativas compartidas y capacidad colectiva de respuesta.

Más allá de las intervenciones en el programa oficial, Together in Action 2026 funcionó como un auténtico acelerador de relaciones y oportunidades. La presencia conjunta de los cofundadores facilitó encuentros con embajadoras y embajadores de otros países, conversaciones con posibles partners técnicos e institucionales y espacios de intercambio donde empezaron a tomar forma nuevas ideas de colaboración. De esos diálogos emergieron oportunidades vinculadas a la adaptación urbana y la gestión del riesgo, al despliegue de infraestructura verde-azul y soluciones basadas en la naturaleza, a la reconstrucción con enfoque de justicia climática y a la integración de la mitigación en los procesos de transformación urbana.

La participación activa de LUA en Bruselas reafirma una convicción: la adaptación transformadora se ha convertido en una prioridad europea inmediata, y solo será efectiva si se construye desde el territorio con visión sistémica, alianzas y capacidad real de implementación. LUA continuará contribuyendo a esa agenda común para impulsar ciudades más seguras ante extremos climáticos y, al mismo tiempo, avanzar en un modelo urbano compatible con la descarbonización y la justicia climática.